Contactos Magnéticos Blindados

Un contacto precableado estándar alcanza para la mayoría de las instalaciones interiores, pero hay tres situaciones donde el blindado es una necesidad. En exterior e intemperie, el cable común de PVC se deteriora con la lluvia, la humedad y el sol, provocando fallos intermitentes o cortes; la malla de acero de 61 cm de los SM-226LQ y SM-226L3Q protege la conexión de forma permanente.

En zonas expuestas a sabotaje, el cable es el punto vulnerable: puede cortarse con una tijera para neutralizar la zona. La malla de acero resiste el corte manual y obliga a usar herramientas específicas. Y en portones, persianas y rejas, las vibraciones constantes dañan el cable en su punto de entrada; la funda metálica absorbe esos esfuerzos mecánicos.

En interiores protegidos —puertas de oficina, ventanas de departamento— un modelo precableado estándar es suficiente y más económico.

El metal conduce y desvía el campo magnético del imán, reduciendo el rango efectivo del sensor: por eso los modelos para portones como el SM-226LQ trabajan con 70 mm de rango. Sobre metal conviene además separar el sensor de la superficie con espaciadores o una base de material no ferroso.

En portones hay que verificar que, en la posición de cierre real, el imán quede alineado con el centro del sensor y dentro del rango declarado; conviene probar el funcionamiento antes de fijar definitivamente. El cable debe quedar con holgura suficiente para absorber el movimiento y protegido con canaleta o pasacables, y en estructuras metálicas grandes verificar la puesta a tierra para evitar falsas alarmas por interferencia eléctrica.

El SM-217Q, con rango de 51 mm, está indicado para puertas metálicas estándar y marcos de acero: su rango ampliado frente a los 21 mm de los modelos comunes compensa la reducción del campo magnético que provoca la proximidad del metal.

El SM-216Q, con rango de 70 mm y dos espaciadores plásticos incluidos, está diseñado para portones, rejas y superficies de gran masa metálica donde la interferencia es mayor: combina la separación física del metal con el mayor rango de lectura para funcionar incluso en las condiciones más exigentes.

Sensores magnéticos blindados ENFORCER con cable enfundado en malla de acero de 61 cm para portones, rejas, persianas metálicas y exteriores expuestos a la intemperie. Rango de apertura 70 mm, en configuración NC y versión combinada NC/NA. Resistentes a sabotaje y condiciones climáticas adversas. Homologados UL.