Sensores Magnéticos

Contactos y Sensores Magnéticos de Apertura

Sensores magnéticos homologados UL para puertas, ventanas y portones, con rango de apertura de 10 a 70 mm

Contactos y sensores magnéticos ENFORCER homologados UL para puertas, ventanas y portones. El sensor magnético, también llamado detector magnético de apertura, avisa al panel de alarma o al sistema de control cada vez que se abre una abertura. Modelos NC y NA con opciones empotrables, autoadhesivos, precableados, con bornera y blindados para uso en intemperie. Rango de apertura de 10 mm hasta 70 mm según modelo. Compatibles con paneles de alarma, sistemas de control de acceso y automatismos en general.

Un contacto magnético de apertura está compuesto por dos partes: el cuerpo del sensor, que contiene un interruptor reed (dos láminas metálicas selladas en un tubo de vidrio), y el imán, que se monta en la parte móvil de la puerta o ventana. Con la puerta cerrada, el imán mantiene el reed en su posición de reposo; al abrirse, el campo magnético se interrumpe, el reed cambia de estado y envía la señal al sistema conectado.

Es el sensor de apertura más utilizado en seguridad electrónica, control de acceso y automatización por su simplicidad, confiabilidad y bajo costo de instalación. La línea Enforcer incluye modelos de superficie, autoadhesivos, para embutir, miniatura, de largo rango y blindados para intemperie, en versiones NC (normal cerrado) y NA (normal abierto).

La elección depende del tipo de abertura, el material del marco y las condiciones de instalación:

  • Puertas y ventanas estándar (madera o PVC): SM-200Q (NC, 19 mm) o SM-300Q (NA, 13 mm) de superficie con bornera, o SM-204Q precableado con base autoadhesiva y rango de 25 mm.
  • Instalación oculta: SM-206Q o SM-207Q para embutir en el canto de la puerta; SM-207-5Q miniatura de 10 mm para marcos muy estrechos.
  • Puertas y marcos metálicos: SM-217Q con rango de 51 mm o SM-216Q con rango de 70 mm y espaciadores plásticos que compensan la interferencia del metal.
  • Portones, rejas y exteriores: SM-226LQ (NC) o SM-226L3Q (NA y NC) blindados, con cable enfundado en malla de acero de 61 cm.

Los sensores magnéticos SECO-LARM fueron probados y certificados según la norma 634 del Underwriters Laboratories (UL), específicamente para protección antirrobo (prueba BP3821), la certificación más exigente del sector. La mayoría de los competidores solo aprueba normas de pruebas eléctricas generales, significativamente menos exigentes.

Sus reed switches llevan contactos de aleación de níquel y hierro con subcobertura de oro y baño exterior de rodio, un tratamiento que evita la absorción de impurezas, el crecimiento de polímeros y el congelamiento de los contactos a baja temperatura. El tubo de vidrio está amortiguado con goma suave y sellado con epoxi resistente a altas temperaturas, protegiéndolo de golpes y vibraciones.

El resultado: hasta 50.000.000 de ciclos de operación, temperatura de trabajo de -25 °C a +70 °C, carcasa de ABS de alto impacto (aluminio fundido en los blindados) e imanes Alnico 5 en la mayoría de los modelos (los de superficie con bornera SM-200Q y SM-300Q usan imán de ferrita). Por eso son de los contactos más confiables del mercado a los bajos voltajes de los sistemas de alarma.

Se usan en cualquier sistema que necesite saber si una puerta, ventana, portón o elemento móvil está abierto o cerrado. La aplicación más frecuente son las alarmas domiciliarias, comerciales e industriales, donde el contacto forma parte del circuito perimetral del panel; también son clave en control de acceso, para verificar que la puerta cerró correctamente después de cada apertura.

Otras aplicaciones habituales: portones automáticos (detección de posición de cierre), iluminación automática al abrir puertas o gabinetes, domótica con alertas al celular, monitoreo industrial de compuertas y cubiertas, y contadores o registros de apertura para auditoría.

Según la abertura, se instalan en puertas de acceso, ventanas corredizas y batientes, portones y rejas, puertas de garage y basculantes, persianas metálicas, puertas de emergencia y gabinetes o cajas de seguridad con modelos miniatura.

Normal Cerrado (NC): el circuito está cerrado con la puerta cerrada y se abre al abrirse la abertura. Es la configuración más utilizada en alarmas porque también detecta el corte del cable como condición de alarma, lo que la hace más segura ante sabotaje, y la más común en control de acceso y automatismos.

Normal Abierto (NA): el circuito está abierto con la puerta cerrada y se cierra al abrirse. Se usa cuando hay que activar un dispositivo con la apertura: encender una luz, hacer sonar un timbre, disparar un contador o habilitar un automatismo.

En caso de duda, la configuración NC es la recomendada para la mayoría de las instalaciones por su mayor seguridad y su compatibilidad universal con paneles de alarma y controladores de acceso.

Sí. Sensor magnético, contacto magnético y detector magnético de apertura son nombres distintos para el mismo dispositivo. El sensor magnético es el complemento ideal para detectar la apertura de puertas y ventanas: se instala entre el marco y la hoja, y sirve tanto para aberturas de entornar como corredizas.

Funciona con dos piezas enfrentadas: el cuerpo, que contiene un interruptor reed, va en el marco, y el imán va en la parte móvil. Al abrirse la abertura, el imán se aleja, el reed cambia de estado y el panel de alarma o el sistema de control registra la apertura.

Se usa en puertas de acceso, ventanas, portones, rejas y gabinetes. Para puertas y ventanas estándar conviene un sensor magnético de superficie con bornera o un modelo precableado; para puertas metálicas, un contacto con bornera de mayor rango, y para portones y exteriores, un modelo blindado sellado para intemperie.

El sensor magnético tiene dos piezas: el cuerpo con el interruptor reed se fija en el marco y el imán en la hoja móvil, enfrentados y alineados, con una separación menor al rango de apertura del modelo. Los de superficie se atornillan, y el SM-204Q también puede fijarse sin perforar con su base autoadhesiva; los modelos para embutir se alojan en un orificio hecho con mecha de corona en el canto y quedan ocultos.

Después, sus dos cables se conectan a una zona del panel de alarma (borne de zona y común); no tienen polaridad. Antes de fijarlo definitivamente, conviene abrir y cerrar la abertura y verificar que el panel registre cada apertura.

Depende de dónde se monta y de cómo se conecta. El contacto magnético precableado trae el cable de fábrica y se conecta directo a la zona del panel: es la opción para embutir en el canto de la puerta (SM-206Q, SM-207Q y el miniatura SM-207-5Q) o para fijar sin perforar con base autoadhesiva (SM-204Q), con rangos de 10 a 25 mm.

El sensor magnético con bornera se monta en superficie y tiene terminales de tornillo donde se ajusta el cable de la instalación, sin empalmes y con una conexión fácil de revisar. Hay versiones compactas con rango de 19 mm (SM-200Q, NC) y de 13 mm (SM-300Q, NA), y de largo alcance para marcos metálicos y portones: 51 mm el SM-217Q y 70 mm el SM-216Q.