Sensores Magnéticos

Contactos y Sensores Magnéticos Blindados

Sensores magnéticos sellados en epoxi con IP66, carcasa de aluminio y malla de acero, para portones e intemperie

Contactos magnéticos blindados ENFORCER para portones levadizos y seccionales, rejas, persianas metálicas y exteriores expuestos a la intemperie. Cada sensor magnético blindado tiene el interruptor sellado en epoxi con protección IP66, carcasa de aluminio fundido y cable enfundado en malla de acero de 61 cm. Rango de apertura de 70 mm, en configuración NC y versión combinada NC/NA, para portones residenciales e industriales. Resistentes al sabotaje y a las condiciones climáticas adversas.

Un contacto precableado estándar alcanza para la mayoría de las instalaciones interiores, pero hay tres situaciones donde el blindado es una necesidad. En exterior e intemperie, el cable común de PVC se deteriora con la lluvia, la humedad y el sol, provocando fallos intermitentes o cortes; la malla de acero de 61 cm de los SM-226LQ y SM-226L3Q protege la conexión de forma permanente.

En zonas expuestas a sabotaje, el cable es el punto vulnerable: puede cortarse con una tijera para neutralizar la zona. La malla de acero resiste el corte manual y obliga a usar herramientas específicas. Y en portones, persianas y rejas, las vibraciones constantes dañan el cable en su punto de entrada; la funda metálica absorbe esos esfuerzos mecánicos.

En interiores protegidos —puertas de oficina, ventanas de departamento— un modelo precableado estándar es suficiente y más económico.

El metal conduce y desvía el campo magnético del imán, reduciendo el rango efectivo del sensor: por eso los modelos para portones como el SM-226LQ trabajan con 70 mm de rango. Sobre metal conviene además separar el sensor de la superficie con espaciadores o una base de material no ferroso.

En portones hay que verificar que, en la posición de cierre real, el imán quede alineado con el centro del sensor y dentro del rango declarado; conviene probar el funcionamiento antes de fijar definitivamente. El cable debe quedar con holgura suficiente para absorber el movimiento y protegido con canaleta o pasacables, y en estructuras metálicas grandes verificar la puesta a tierra para evitar falsas alarmas por interferencia eléctrica.

El SM-217Q, con rango de 51 mm, está indicado para puertas metálicas estándar y marcos de acero: su rango ampliado frente a los 10 a 25 mm de los contactos compactos compensa la reducción del campo magnético que provoca la proximidad del metal.

El SM-216Q, con rango de 70 mm y dos espaciadores plásticos incluidos, está diseñado para portones, rejas y superficies de gran masa metálica donde la interferencia es mayor: combina la separación física del metal con el mayor rango de lectura para funcionar incluso en las condiciones más exigentes.