Sensores Magnéticos

Contactos y Sensores Magnéticos con Bornera

Sensores magnéticos con terminales de tornillo para conectar sin empalmes, de largo alcance para portones y rejas

Contactos y sensores magnéticos con bornera para puertas, ventanas y portones, homologados UL. En lugar de traer el cable de fábrica, cada sensor magnético tiene terminales de tornillo donde se ajusta directamente el cable de la instalación, sin empalmes y con una conexión fácil de revisar. La línea reúne dos grupos: contactos compactos de superficie para puertas y ventanas de madera, PVC o aluminio, en versión NC con 19 mm de rango (SM-200Q) y NA con 13 mm (SM-300Q); y contactos de largo alcance para puertas metálicas, rejas y portones, con 51 mm (SM-217Q) y 70 mm (SM-216Q) de separación para compensar la interferencia del metal y el juego del cierre.

Es un sensor magnético cableado que, en lugar de traer cables de fábrica, tiene terminales de tornillo donde se ajusta directamente el cable de la instalación. Así se evitan los empalmes, se aprovecha cualquier calibre de cable y la conexión queda prolija, fácil de revisar y de mantener en obra. El precableado, en cambio, conviene cuando el sensor se embute o no hay lugar para los bornes.

En esta línea hay modelos NC, la configuración recomendada para paneles de alarma y control de acceso (SM-200Q, SM-217Q y SM-216Q), y una versión NA (SM-300Q) para activar dispositivos con la apertura. Todos están homologados UL.

Se tiende un cable de alarma de dos hilos desde el sensor hasta el panel: un hilo va al borne de la zona elegida y el otro al común de zonas (COM o GND). En el sensor, ambos hilos se ajustan en los bornes de tornillo y luego se coloca la tapa de terminales. El contacto no tiene polaridad.

Un sensor NC, como el SM-200Q, se conecta en una zona configurada como normal cerrada; si el panel trabaja con resistencia de fin de línea, se instala en serie junto al sensor según indique su manual. Al terminar, conviene abrir y cerrar la abertura para verificar que el panel registre cada apertura.

Para puertas y ventanas de madera, PVC o aluminio que cierran con precisión alcanzan los contactos compactos de superficie: SM-200Q con 19 mm de rango (NC) o SM-300Q con 13 mm (NA).

Para puertas metálicas estándar y marcos de acero, el SM-217Q con rango de 51 mm ofrece la tolerancia suficiente sin falsas alarmas. Para portones, rejas y estructuras de gran masa metálica, donde la interferencia es mayor y el cierre suele tener más juego, corresponde el SM-216Q con rango de 70 mm y sus espaciadores plásticos. Conviene siempre probar el funcionamiento con la abertura en su posición de cierre real antes de fijar definitivamente.

Las superficies metálicas conducen y desvían el campo magnético del imán, reduciendo el rango efectivo de lectura del reed switch: un contacto compacto de 13 o 19 mm pensado para madera o PVC, como el SM-300Q o el SM-200Q, puede no funcionar montado directamente sobre acero.

Por eso el SM-217Q trabaja con 51 mm de rango y el SM-216Q con 70 mm, e incluye además dos espaciadores plásticos que elevan el cuerpo del sensor separándolo físicamente del metal para mejorar la sensibilidad de lectura.

En un portón corredizo, levadizo o con motor, la hoja metálica y el juego del cierre exigen un sensor magnético de largo alcance. El SM-216Q, con 70 mm de rango y espaciadores para separarlo del metal, es el indicado para portones y rejas; el SM-217Q, con 51 mm, sirve en puertas metálicas con menos holgura.

Si el sensor queda expuesto a la intemperie, al paso de vehículos o a intentos de corte del cable, conviene un contacto magnético blindado, con carcasa de aluminio, interruptor sellado y cable enfundado en malla de acero.